12.04.2011

Shakira fue al casamiento de Jorge Brito y Gabriela Vaca Guzmán

La cantante viajó especialmente para la boda que se realizó en Uruguay


La cantante colombiana Shakira asistió al casamiento de su amiga Gabriela Vaca Guzmán y el empresario Jorge Brito, hijo del titular del Banco Macro. La gran celebración se realizó el sábado en el exclusivo hotel Four Season Resort en Carmelo, Uruguay. 

Luego de dos años de relación, Gabriela y Jorge consolidaron su amor con un festejo que incluyó la ceremonia religiosa y la fiesta que se desarrolló a lo largo del sábado, con más de 300 invitados. La pareja eligió casarse en Uruguay porque fue allí donde se conocieron.  

Cabe recordar que Shakira y Gabriela construyeron una amistad, ya que fueron concuñadas durante varios años, mientras la artista mantuvo una relación con Antonito de la Rúa y Gabriela, con Aíto. Y a pesar que esos noviazgos terminaron, ellas continuaron manteniendo un fuerte vínculo como amigas.

'Y estoy escribiendo un libro sobre mi hija' by William Mebarak


William Mebarak adelante del retrato de su hija Shakira, pintado por la artista Gloria Mejía en su casa en Barranquilla

"Que lo lean todo y con buena voluntad" es lo que pide William Mebarak, el papá de Shakira, al hablar de su quinto libro 'Al viento y al azar', que lanza mañana en Bogotá. Al prólogo, escrito por su hija, lo califica de maravilloso. "(Shakira) hace un estudio muy interesante, porque tiene una formación muy completa como escritora. Recuerdo que le dije: Te felicito hija mía, siento que me has superado", comenta el autor en su apartamento de Barranquilla, donde entregó los detalles del libro del que tomó el título 'Al viento y al azar' de un poema de Porfirio Barba Jacob, 'Canción de la vida profunda'. Define sus refelxiones como fáciles de leer, con pausas, espacios y muchos diálogos que dividió en tres fases. La primera, titulada 'Amores volátiles', que son seis episodios de experiencias personales. Luego sigue 'Historias cortas', capítulo de siete relatos que reunió a lo largo de sus años de escritor, en los que mezcla ficción y realidad. Y la última sección la conforman artículos de prensa, la mayoría publicados en su columna del periódico 'El Heraldo', de Barranquilla, que tratan problemáticas locales como el Puerto y nacionales como los trancones. "Solo espero que lo lean todo y que se diviertan leyéndolo y que cuando vuelvan a ver otro libro mío lo compren, o me lo pidan", afirma el autor que en medio de sus viajes entre Miami (EE. UU.) y Barranquilla avanza en otro libro, sobre su hija. No se trata de un libro biográfico ciento por ciento -aclara-, ya que tiene como objetivo ser una especia de guía para los padres.
"Que tengan una visión mucho más amable con los hijos, más inteligente para comprenderlos y apoyarlos en lo que ellos deseen hacer en la vida", explica.
Dijo además que ya terminó la primera parte. La segunda va avanzada. "Es mucho lo que hay que decir de Shakira", puntualiza.-

Yo necesito una motivación externa para escribir: William Mebarak

Josefina Villarreal

Aquella mañana, William Mebarak movió sus manos con firmeza y levantó el tono de voz para contarnos una historia fascinante, como solo alguien con una gran experiencia puede narrar.
Se trataba de un cuento corto que se encuentra dentro de las historias de su más reciente libro Al viento y al azar, de editorial Planeta, que será presentado mañana en Bogotá.
Desde los veinte años, William Mebarak ha publicado libros. A esa temprana edad presentó sus primeros ejemplares, también en Bogotá, basados en escritos que había hecho en el colegio y que tituló Mamboletras. Años más tarde, en 1992, publicó Si yo fuera presidente, luego El caso del hombre de las gafas oscuras, que contaba con una novela corta y diez cuentos; en el 2003 aparece la primera edición de Testimonio de un hombre, y en 2008, su segunda edición. Mañana saldrá al mercado esta nueva publicación, en la cual confluyen historias de amor juvenil, cuentos de ficción y textos de reflexión sobre el lugar que este escritor habita y conoce: Barranquilla.
¿Cuándo comenzó el proceso de escribir ‘Al viento y al azar’?
El libro comenzó con algunos artículos que fueron publicados en mi columna en EL HERALDO, esos ar-
tículos datan de unos 10 años más o menos. Después seguí escribiendo de vez en cuando otros de carácter social, y sobre todo regional. Barranquilla siempre es una de mis preocupaciones, porque como escritor quiero contribuir a mi ciudad.
¿Cómo es la estructura del libro?
Es un libro un poco heterogéneo en cuanto a los temas, porque no es una novela que comienza y termina, son varios espacios. Uno es para unas historias cortas, hay siete historias cortas, recogidas a través de la vida. Hay otras que sí son experiencias personales, que tienen por título ‘Amores volátiles’, de mi primera juventud, sobre lo que son ustedes las mujeres, y luego hay una serie de escritos que fueron a parar a mi columna.
¿Cuál es su rutina como escritor?
Mi trabajo no es continuo, porque es interrumpido por quehaceres y por una serie de circunstancias, pero la inspiración me viene en cualquier momento, es como pájaro que se posa en el alar de la casa o que me pasa frente a los ojos, o una idea con la que me acuesto, pero de repente me levanto, voy al estudio y escribo.
¿Cuáles han sido sus influencias literarias?
Yo empecé a leer los clásicos de los siglos XVIII y XIX como Balzac, Emile Zola, Alejandro Dumas, Paul Verlaine, Guy de Maupassant y Gustave Flaubert. Desde muy temprana edad empecé a leer a Julio Verne y Arthur Conan Doyle. Después me encontré con escritores como Irving Wallace, Judith Krantz, Harold Robbins, Wilburt Smith, Sidney Sheldon, y ahora un nuevo escritor de la literatura hispana que se llama Carlos Ruiz Zafón, autor de La sombra del viento y El juego del ángel. También leo a John Grisham y Ken Follett, el autor de Los pilares de la tierra, y a Frederick Forsyth, el autor de El día del Chacal. De esos autores me he leído la totalidad de su obra, pero me faltan unos cuantos.
Es un lector voraz.
En la mesa de noche siempre tengo dos libros, cuando me canso de leer uno sigo con el otro, y así alterno. Cuando viajo no puedo dejar de hacerlo sin un libro.
¿Cómo recibió el prólogo que le escribió Shakira?
Lo leí y me fascinó. Dentro de Shakira hay una escritora. Está muy estructurada como escritora. Shakira no es solamente cantante, ella ha hecho discursos con los que he quedado con la boca abierta. Ella me dijo “papi, voy a hacer el prólogo”; yo le dije “bueno mi amor”. Cuando terminó me dijo que estaba listo, pero que no aceptaba ninguna corrección, y así va.
¿Qué sintió cuando le cantó a Shakira ‘Mi niña bonita’ en el homenaje de los Premios Grammy?
Para mí fue una sorpresa que me escogieran para eso. Los señores de Sony me propusieron ese homenaje, yo me puse a temblar desde el principio, pero me tomé una hierbabuena y me calmé. Me tocó hacer un ensayo en la Sony de Miami y luego dos veces más con la orquesta que me iba acompañar ese día en el agasajo que le hicieron. ¡Fue maravilloso!
¿Cómo recibieron la Estrella de la Fama en Hollywood?
Para nosotros eso fue algo muy esperado, muy deseado, y por fin se logró que Shakira tuviera ese reconocimiento, porque ella casi no tiene tiempo. De ahí de Los Ángeles nos fuimos para Las Vegas al homenaje que le hicieron.
¿Cuál sería su mayor deseo?
Qué daría yo para tener tiempo y salir a la calle a cualquier hora y buscar circunstancias que me inspiren a escribir. Yo necesito motivaciones internas y externas al mismo tiempo para escribir. Así trabajo yo.

El prólogo de Shakira, 'Al viento y al azar' de William Mebarak

Shakira Y su padre William Mebarak

Me encontraba en mi casa de Miami la tarde en que recibí la llamada de Francisco Solé, del Grupo Planeta, pidiéndome introducir el presente libro con unas páginas escritas de mi puño y letra. Debía ser la humedad de aquel día la que provocó una ligera turbulencia en mi cerebro y me impidió detenerme a reflexionar en la difícil misión que se me encomendaba, puesto que en ese momento y como por acto reflejo, accedí a hacerlo.
¿Se puede acaso esperar de mí la requerida objetividad que este libro merece para calificarme como una decente prologuista cuando se trata de mi padre y su obra? Del hombre que no sólo me dio la vida, sino que continúa cada día inspirándola como quien apenas siendo consciente de ello respira sobre una flama y con cada exhalación la aviva.
El amor que siento por mi padre y que profeso, no “al azar” pero sí de cara al viento, jamás ha sido ciego, puesto que sólo basta con ver el material del que está hecha su alma para quererlo aún más. Tampoco es un amor sordo, y mucho menos mudo, ya que sin duda alguna ha sido a través de la palabra oral y escrita como William el escritor, el hombre y, aún mejor, el padre, más contundentemente se manifiestan.
Si el amor al “Pater” pudiese compararse con la anatomía de una célula, no dudaría que el núcleo de la misma sería el complejo edípico natural en todas las niñas cuyo primer ser fundamental es su padre, y si esto fuese así entonces la mitocondria de esta célula amorosa sería la admiración que él ha sabido desde siempre despertarme. Esta última no vino indefectiblemente junto con el cargo de “hija”, se la ganó solo, porque si existe en él un arma de fascinación que bien ha conseguido utilizar conmigo y un vehículo infalible de comunicación entre mi padre y yo, ha sido la palabra... es a través de ella como me ha otorgado las más profundas e invaluables lecciones de vida.
Mi primer poema, “La rosa de cristal”, lo escribí a los cuatro años de edad e iba dedicado a mi madre. Imagino que alguna influencia secreta habían ejercido en mí las tantas declaraciones de amor improvisadas en servilletas que en ocasiones mi padre decidía obsequiarle. Algo de lo que tal vez ni él ni yo habíamos sido conscientes hasta hoy, fue cómo a través de ellas también me estaría obsequiando una vocación y la forma más eficaz de agarrar con las dos manos el corazón de un ser amado.
A los siete años le pedí a Santa Claus que me regalara una máquina de escribir en aras de también querer sentirme poseída por aquella entidad invisible que subyugaba a mi padre durante largas horas frente a su máquina Olympia. Escribí entonces con mi nuevo juguete una serie de salmos, poemas y cartas a Ronald Reagan, Gorbachov y Arafat, que dudo hayan alguna vez arribado a las inaccesibles manos de sus destinatarios.
Todo esto porque, en mi afán de imitarlo, sabía de decenas de cartas que mi padre en ocasiones y con tan poco pudor había dirigido a líderes mundiales, quizá con algo más de suerte que yo; como también de tantos otros artículos de género epistolar que aparecían publicados en el diario local bajo su columna semanal ‘Si yo fuera presidente’. Aquellos textos iban cargados de las sugerencias si acaso vehementes pero bien intencionadas de un ciudadano común y corriente para muchos, pero único en el mundo para mí.
Aquella sensación embriagante y adictiva de la que sabía víctima a mi padre cada vez que escuchaba el sonido de sus dedos de mecanógrafo posados sobre las teclas, jamás tuve la dicha de experimentarla escribiendo cartas a Reagan, sentada frente a aquella maquinilla gris que me habían traído del Polo Norte.
ue sólo cuando empecé a escribir mis primeras canciones con un bolígrafo kilométrico azul y sobre mi detestado cuaderno de matemáticas cuando comprendí por fin de qué se trataba... una vez logré apreciar el aftertaste de las letras en mi paladar de recién nacida compositora, nunca más dejaría de escribir hasta hoy, así como él tampoco jamás lo ha conseguido, y para la muestra un botón: a sus ochenta años publica un nuevo libro y por su culpa ahora me empiezan a dar ganas de hacer lo mismo.
William Mebarak Chadid, alias Karabem, me sigue inspirando, tanto como para hacerme cometer la imprudencia de convertirme esta vez en su editora.
Muchos de ustedes se preguntarán cómo fue que llegué de pseudopoetisa a compositora, de compositora a cantante, de cantante a bailarina, y de bailarina a esto. Pues bien, no me extenderé en despejar las dudas que fácilmente pueden ser aclaradas a través de Wikipedia. Lo que sí puedo es contarles cómo al encontrarme durante mi gira en México, cada noche al bajarme del escenario me ponía mi pijama más cómodo y, con una taza de café entre los dedos, ojeaba las páginas de este libro. Logré reírme tantas veces sola con algunas de las ocurrencias de mi padre y cuando menos me percaté ya había tenido la osadía de suprimir algunos textos y manipular el orden de los mismos para lograr una secuencia que, a pesar de ecléctica, adquiriera una cierta armonía que egoístamente me complaciera.
La confianza que mi padre depositó en mí mientras realizaba este trabajo, me permitió fácilmente editar lo que creía conveniente.
Posteriormente le entregué el libro, o los vestigios de lo que alguna vez había sido, en un mamotreto lleno de tachones, remiendos, cinta pegante y comentarios, y en una letra virtualmente ininteligible (¡siempre quise ser médico!), la cual sólo mi padre pudo descifrar, como el mejor egiptólogo los jeroglíficos de una pirámide.
Así fue como el desordenado manuscrito se lo hicimos llegar a su primera editora en Barranquilla para reimprimir en el nuevo orden estipulado y enviar posteriormente una versión algo más presentable a la editorial.
Poco tiempo después recibimos la buena nueva por parte de Planeta, comunicándonos que deseaban publicarlo puesto que les había gustado. No se me hizo difícil comprender esto, puesto que de Al viento y al azar me conquistó todo: la rebeldía en algunos de sus textos, la anarquía en su estructura y, más aún, la honestidad brutal en sus páginas.
En lo personal, disfruté leyendo la colección de artículos aquí recopilados, en especial los que cargan algún tipo de denuncia o comentario sociopolítico. Siempre he considerado que los ciudadanos del mundo tenemos el deber moral de participar en las decisiones que definen el destino de nuestras naciones. Es ése, sin más, el significado de la “política”, y es su inquietud por los temas que le conciernen y que mi papá jamás consigue obviar a través de sus publicaciones, parte de esa obligación inherente a todos los que cargamos documento de identidad. Un deber que considero aún más ineludible en el caso de artistas, compositores, autores y formadores de opinión.
Shakira, de puño y letra
Son, sin embargo, “Historias cortas” y “Amores volátiles” las porciones del libro que quizá más me atraen. En “Historias cortas” no se sabe con certeza dónde acaba la realidad y empieza la ficción, si es así de mágica la cotidianidad de la Costa Caribe colombiana o si es la imaginación y la tendencia propia de los escritores a exagerarlo todo lo que convierte a mi amada Colombia en una hipérbole constante, en donde todo puede ocurrir y donde lo más insignificante recobra un valor bestial y digno de contarse.
En los “Amores volátiles” se aprecia holísticamente su calidad literaria, la audacia y delicadeza de su pluma en cuanto evoca a través de su capacidad descriptiva los momentos felices o confusos y a veces desafortunados de un joven costeño en el cenit de su adolescencia explorando las rutas laberínticas del amor carnal.
El candor, la inocencia y las pinceladas costumbristas con que nos dirige hacia una época quizá más bella y simple que la actual, tiñen las páginas de este libro de un color sepia parecido al de las fotos que conservo de mi padre caminando por las calles de Manhattan, cuando recién aprendía a hacerlo en el año 1932.
El punto final del prólogo
Concluyendo, y para no quitarles más tiempo a ustedes, lectores, los invito entonces a que, como yo, se dejen llevar sin hacerse demasiadas preguntas y sin intentar buscar un exceso de coherencia en las ocurrencias de mi padre. Así como lo cuenta Constantin Cavafis, el héroe Ulises, de regreso a Itaca, no se detuvo a intentar comprender las peripecias de su viaje.
Quizá sea esa la mejor manera de disfrutar de un libro tan heterogéneo como este. Permitirse ocupar la silla trasera para que el conductor, en este caso el autor, nos dirija por donde se le antoje aunque el paisaje a ratos pase de ser hermoso y nostálgico a deliciosamente incongruente.
Y si en el camino se les ocurre hacer un alto para transportar los sentidos al valle de lo voluptuoso y lo sensual, les sugiero que no duden en repetir en voz alta, pero en soledad, Acto de amor, uno de mis poemas favoritos de siempre.
Shakira
¡La editora!


Shakira, a su propio ritmo, en Aquí y Ahora

Han pasado ya dos décadas desde que primero conocimos a la joven de los pies descalzos… En ese entonces llevaba su pelo largo, negro, rojo, trenzado… Era una simple joven rockera que logró cautivar al público con un estilo único, y sus impresionantes movimientos de cadera.

Después conocimos a Shakira, La loba, La  loca… Y así, se convirtió en lo que es hoy, una súper estrella internacional. Una cantante que logró exitosamente el cross-over al mercado americano y que ha sabido evolucionar a través del tiempo.

Este año ha sido un gran año para la cantante colombiana.  Su gira, "Sale el Sol" la llevó por todo el mundo, recibió una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood y, como si fuera poco, la Academia Latina de la Grabación la nombró "Persona del año".

En una entrevista exclusiva con la periodista Maria Elena Salinas, Shakira habló sobre el precio que ha tenido que pagar por la fama y responde a rumores sobre su vida sentimental, incluyendo si ella terminó con el futbolista Gerard Piqué y si volvería con su ex pareja, Antonio de la Rúa. También respondió a acusaciones sobre un supuesto plagio.

Shakira Mebarak nació en Barranquilla, Colombia, y es la hija única de William Mebarak y Nidia Ripoll. Tiene ocho medios hermanos del primer matrimonio de su padre.

Maria Elena Salinas también habló con el padre de Shakira, quien se refirió a la infancia de su hija y a cómo es la cantautora cuando no está sobre un escenario.

Adelantos de la entrevista

Durante la entrevista con María Elena Salinas, Shakira contó que el éxito alcanzado durante su carrera obedece a la determinación y el trabajo permanente por lograr objetivos.

Su padre, William, un hombre que camina orgulloso por los logros de su hija, dijo que la cantante lo ha “hecho llorar hasta la medula, hasta que ya no me quedaban más lagrimas” cuando una vez ella le dedicó un tema, y que cuando se enteró del embarazo esperaba que fuera un varón.

Del talento por la música, su padre dijo que “lo empezamos a descubrir desde muy temprana edad”, y Shakira contó que “mi madre desde niña me decía es que tu vas a ser, no sé si vas a ser presidente de la república o si vas a ser artista, o vas a ser algo, o escritora…”

“A los siete, ocho años le pedí a mi padre una máquina de escribir, ahí empecé a escribir mis primeros salmos y canciones, y artículos y cartas que le mandaba a Ronald Reagan, que supongo que nunca le llegaron”.

“Antes de los siete años, descubrí que tenía bonita voz.  Le gustaba cantar y se sabía muchas canciones de esa época”, recordó su padre.

Shakira también contó que cuando estaba en la escuela uno de los profesores le dijo que lo le gustaba su voz. “Al maestro de canto no le gustaba como cantaba. Y no me dejaba llegar al coro del colegio”.

Tras una pausa, dijo: “El camino al éxito está hecho de derrotas… Siempre está la idea del fracaso, ahí, como una sombra. Te sigue a todos lados. Pero también te lleva a esforzarte, a hacer mejor cada vez”.

No te pierdas la entrevista completa de Shakira este martes en Aquí y Ahora, este martes por Univision a las 22:00 Tiempo del Este (21:00 Centro).
 

Nuestra Barranquillera Shakira es la portada de la Revista Para Ellas de el Espectador

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Shakira mueve sus caderas en TNT


Con más de seis millones de álbumes vendidos, la nacida en Barranquilla tiene el mérito de ser el único talento sudamericano en haber conseguido el número uno en el ranking norteamericano. La ganadora de 7 Latin Grammy®, 2 Grammy® y del reconocimiento de “Persona del año 2011” para la Academia Latina de la Grabación® deleitó a sus fans desde París en junio de este año.
El viernes 9 de diciembre, TNT te trae su recital para que disfrutes de todo su estilo y su ritmo particular. No te lo pierdas, a la medianoche.
"Sale el sol", el álbum más reciente de Shakira, contó con la colaboración de Gustavo Cerati, Calle 13, Pitbull y Dizzee Rascal. Ella misma reconoció que representa "todo lo que soy: mi estado mental actual, como artista y como mujer".
Puedes volver a disfrutar de este concierto en la ciudad de la luz durante todo el mes:
  • Sábado 17 de diciembre a las 18.50HS (ARG) – 18.55 (COL) – 18.35 (LA, MEX, VEN).
  • Lunes 19 de diciembre a la medianoche. 
  • Viernes 23 de diciembre a las 17.35HS (ARG) – 17.50 (COL) – 17.20 (LA, MEX, VEN).

12.02.2011

(Datos) Lanzamiento del libro "Al viento y al azar" by William Mebarak

Hotel Hilton, salón Platinum.
Fecha Inicio:2011-12-05  14:00:00
Fecha Fin:2011-12-06  
Pais:Colombia
Ciudad:Bogotá
Dirección:Carrera 7 no. 72-41
Teléfono:6079997 ext. 502
URL
Valor:Con invitación
Comentario:
De William Mebarak, padre de Shakira

Editorial Planeta lanza el libro "Al viento y al azar" en el que el padre de la cantante barranquillera Shakira, William Mebarak Chadid, se estrena como autor. El texto trae historias cortas de ficción, otras reales, que se estrenará en enero de 2012 en España.
El autor conversará con el escritor y periodista Mauricio Vargas Linares.